El aspartame es aprobado para uso general en los Estados Unidos

El primero de agosto de 1996

U. S. Food & Drug Administration (FDA) aprobó el uso del aspartame como un "edulcorante de uso general". Esto significa que el aspartame desde ahora puede ser usado como edulcorante en todos los alimentos y bebidas.

Esta aprobación, que subraya la confianza que la FDA deposita en la seguridad y el valor del aspartame, puede crear oportunidades adicionales para los negocios en los Estados Unidos dado que esta aprobación permite a la industria explorar nuevos usos del aspartame.

Esta acción marca la vigésima sexta vez que la FDA ha afirmado la seguridad del aspartame en un plazo de 23 años. Supuestamente ésta será la última aprobación del aspartame otorgada por parte de la FDA, puesto que ahora el aspartame puede ser incorporado en cualquier categoría de alimento o bebida. La regulación revisada, que resulte a raíz de esta aprobación, elimina la especificación detallada de las categorías, así como la restricción de peso en cuanto a la venta a granel del aspartame en forma de edulcorante de mesa. La única limitación que queda en efecto es el 0.5% como un máximo contenido de aspartame en los productos horneados, la cual aún permite que el aspartame sea usado como el único edulcorante aplicado en productos horneados.

El aspartame ha estado en plaza desde 1979. Hoy puede hallarse en más de 5,000 productos siendo disfrutado regularmente por más de 200 millones de personas en el mundo entero. Es comúnmente usado como edulcorante y para aumentar el sabor en productos, tales como bebidas suaves, edulcorantes de mesa, yogur, helados, pudines, granizados, postres congelados, chicles, mentas para suavizar el aliento, vitaminas y productos farmacéuticos.

Además de lo obrado por el FDA, el aspartame ha sido reexaminado y calificado como producto seguro para la población en general por el Council of Scientific Affairs of the American Medical Association (Consejo de Asuntos Científicos de la Asociación Médica Americana), por expertos de la World Health Organisation (Organización Mundial de la Salud), y de la FAO (Organización de Alimentación y Agricultura) de las Naciones Unidas, el Scientific Committee on Foods (Comité Científico de Alimentos) de la Unión Europea y por las agencias reguladoras de más de 100 países.