Psychology Today

University of Pittsburgh
UPMC Health System Weight Management Center
3811 O'Hara Street
Pittsburgh PA 15213-2593

9 de abril del 2001

Robert Epstein, Ph.D.
Editor-in-Chief
Psychology Today
11th Floor
49 E. 21st St
New York, NY 10010

Estimado Dr. Epstein:

Quisiera hacerle mis comentarios sobre el artículo "Dangerous Diet Drinks" (Bebidas Dietéticas Peligrosas) que apareció en la edición de marzo/abril 2001 de Psychology Today. Este artículo estaba basado en el resultado de un estudio realizado sobre un grupo de estudiantes universitarios de psicología que fue reportado como un extracto de una reunión científica el otoño pasado. El extracto declara que el uso auto reportado de aspartame entre los estudiantes universitarios estaba asociado con la aflicción de una medida de la memoria. Los autores sugieren que el efecto percibido puede estar relacionado con la acumulación de metabolitos de aspartame en el sistema nervioso. Considerando que este extracto no ha sido examinado por colegas científicos para confirmar la confiabilidad en su diseño, sus lectores deben considerar varios hechos:

En primer lugar, el estudio aparentemente se ha basado en reportes auto-individuales acerca del uso del aspartame (mediante una encuesta sobre nutrición) para determinar quién ingirió el edulcorante. No se indica si los niveles de aspartame utilizados fueron evaluados. Es un hecho bien fundamentado que, como método para establecer hábitos dietéticos y de nutrición, es evidentemente poco confiable pedir a un individuo que se acuerde del tipo de dieta que ingirió en los días anteriores. Por lo tanto, mirando el diseño del estudio no es posible saber si los que reportaron haber usado el aspartame en efecto lo hicieron, o cuánto consumieron. Además, no se puede saber si los que reportaron no haber usado el aspartame en realidad no lo consumieron. La base para distinguir a los consumidores de los no consumidores, por lo tanto, no es confiable. No podemos distinguir ni separar con exactitud a los consumidores de los no consumidores en este estudio.

En segundo lugar, no se nos brinda ninguna información sobre la selección de los sujetos seleccionados salvo el uso reportado del aspartame. Por lo tanto, no se puede saber si otras características importantes de los miembros de cada grupo podrían explicar la presencia o ausencia de efectos.

En tercer lugar, los investigadores atribuyen el efecto sobre la memoria, que ellos percibieron, a la acumulación de metabolitos de aspartame en el sistema nervioso. Estos metabolitos eran metanol, aspartate y fenilalanina. Debe tomarse nota que un núcleo sustancial de investigaciones, realizadas en seres humanos en la década de los 1980, mostraron que ninguno de estos productos componentes del aspartame se acumula en la sangre, aún bajo condiciones de niveles de consumo sumamente altos. Para que estos compuestos se acumulen en el sistema nervioso, primero tienen que pasar a través de la sangre. Por cuanto no ocurren aumentos de sus niveles en la sangre, no pueden haber aumentos en sus niveles en el sistema nervioso. Por lo tanto, no se produce acumulación de metabolitos de aspartame.

En cuarto lugar, un buen número de autores ha publicado estudios cuidadosamente diseñados sobre seres humanos han demostrado la ausencia de efectos del aspartame en el sistema nervioso. Para reabrir este tema más tarde después de 12 ó 15 años, uno esperaría que el investigador acometiera un estudio diseñado con sumo cuidado para asegurar un resultado convincente, que diera al traste con esa impresionante literatura anterior que muestra la ausencia de efectos del aspartame. Tal no parece ser el caso en cuanto al estudio publicado, que constituye el motivo de esta columna.

En mi opinión, por lo tanto, dada la clara utilidad de los sustitutos calóricos como el aspartame en ayudar a los individuos a controlar su peso, a reducir las caries dentales, y a mantener un bajo nivel de azúcar en la sangre (muy importante para los diabéticos), no se brinda un buen servicio a la opinión pública creando preocupaciones acerca de la seguridad del aspartame en base a un estudio muy plagado de errores.

Atentamente,

John D. Fernstrom, Ph.D.
Profesor de Psiquiatría, Farmacología y Neurociencia
Director de Investigaciones, UPMC Health System Weight Management Center
(Centro para el Control y Manejo de Peso como Sistemas de Salud)
Universidad de Pittsburgh
3811 O'Hara Street
Pittsburgh, PA 15213-2593