El Aspartame y la Internet

La carta siguiente apareció en The Lancet, el 3 de julio de 1999. Se reproduce a continuación con el permiso de los editores de esta respetada revista.

Señor: Algunos pacientes de nuestra clínica diabética han presentado sus preocupaciones acerca de la información que apareció en la internet sobre un vínculo entre el edulcorante artificial aspartame y diversas enfermedades. Nuestra investigación reveló más de 6000 sitios en la red de internet que mencionan el aspartame, con muchos centenares de ellos alegando que el aspartame es causa de la esclerosis múltiple, el lupus eritomatoso, el síndrome de la Guerra del Golfo del Cercano Oriente, el síndrome de fatiga crónica, tumores cerebrales y diabetes mellitus, entre muchas otras. Casi toda la información ofrecida es anecdótica, procede de fuentes anónimas y científicamente es totalmente improbable.

El aspartame, un dipéptido compuesto de fenilalanina y ácido aspártico vinculados mediante un enlace de ester metilo, no es absorbido, y es enteramente hidrolizado en el intestino para desprender los dos constituyentes aminoácidos y liberar el metanol. Los adversarios del aspartame sugirieron que la fenilalanina y el metanol desprendidos de eta manera son peligrosos. En particular ellos afirman que el metanol puede ser convertido en formaldehído, y luego en ácido fórmico, y así ocasionar acidosis metabólica y neurotoxicidad.

Aunque una lata de 330 ml de bebida suave endulzada con aspartame desprende cerca de 20 mg de metanol, un volumen equivalente de jugo de fruta produce 40 mg de metanol; y una bebida alcohólica produce cerca de 60 a 100 mg. La liberación de fenilalanina corresponde a cerca de 100 mg por lata de bebida dietética suave, en comparación con 300 mg para un huevo, 500 mg para un vaso de leche, y 900 mg para una hamburguesa grande (1). Por lo tanto, la cantidad de fenilalanina o metanol ingerida a raíz del consumo de aspartame es minúscula, en comparación con otras fuentes dietéticas. Los estudios clínicos realizados no han dado evidencia de efectos tóxicos ni incrementos en plasma de concentraciones de metanol, ácido fórmico o fenilalanina con un consumo diario de 50mg/Kg de aspartame (equivalente a 17 latas de refresco dietético suave, ingeridas diariamente por un adulto de 70 Kg ó 154 libras) (1,2).

La campaña en contra del aspartame pretende ofrecer una explicación para las enfermedades que sean importantes para la opinión pública. Haciendo la mezcla de un agente químico manufacturado con una ciencia que en el fondo es falsa y con reportes selectivos, tal campaña simplifica burdamente problemas que son en realidad muy complejos. Nombres de carácter sensacionalista, con la estructura de los que aparecen comúnmente en la red electrónica de la internet (por ejemplo, "aspartamekills.com" - [traducción: "aspartamemata.com"]), captan la atención de quienes utilizan la internet, y esta información falsa de por sí es también ampliamente diseminada por vía oral en grupos y por la cadena de correos electrónicos.

La gente consulta la internet acerca de problemas médicos por diversas razones, y muchos usuarios atribuyen una autoridad y validez a las fuentes en línea. La profesión médica tiene que desempeñar un papel importante para enseñar a nuestros pacientes que sean consumidores atentos, discriminantes y analíticos acerca de la información que se les ofrece en la red de comunicación electrónica.

Anthony Zehetner, Mark McLean

Departamento de Endocrinología, Westmead Hospital,
Sydney NSW 2145, Australia

References

  1. Aspartame. En: Gelman C R, Rumack B H, Hess A.J., eds. DRUGDEX System, Englewood, Colorado: MICROMEDEX, 1998, La edición se clausuró en 1999.
  2. Anon. ADA position statement: use of noncaloric sweetners. (Declaración de posición de la ADA: el uso de edulcorantes no calóricos). Diabetes Care 1991.