Crear una alarma sobre los alimentos y bebidas bajos en calorías no beneficia al interés público

17 de septiembre de 2014: las afirmaciones acerca de los alimentos y bebidas con edulcorantes bajos en calorías publicadas en un artículo de Suez et ál. ignoran el extenso corpus científico que demuestra que las alternativas bajas en calorías ayudan a las personas a controlar su peso.

Un meta-análisis y estudio exhaustivo publicado por Miller y Perez a principios de este año determinó que sustituir “las versiones con calorías normales por opciones con edulcorantes bajos en calorías da como resultado una pérdida de peso modesta y puede ser una herramienta dietética útil para mejorar el seguimiento de los regímenes de pérdida de peso y control de peso”.

Asimismo, un meta-análisis anterior realizado por De la Hunty, Gibson y Ashwell demostró que sustituir un refresco común al día por un refresco bajo en calorías edulcorado con aspartamo conduce a una pérdida de peso de unos 5 kilos aproximadamente en el transcurso de un año.

Las afirmaciones del artículo de Suez et ál. sugieren que los autores no están familiarizados con los datos científicos que respaldan la inocuidad y los beneficios de los edulcorantes bajos en caloría. Asimismo, parece que desconocen que cada edulcorante se metaboliza de forma distinta.

El aspartamo se digiere por completo en sus componentes, los cuales están presentes en cantidades mucho mayores en otros alimentos y bebidas de consumo diario. Por lo tanto, el aspartamo no puede provocar los efectos secundarios que Suez et ál. afirman.

En una época en la que el sobrepeso y la obesidad suponen un gran reto para la salud y los bolsillos públicos, crear una alarma acerca de ingredientes seguros y beneficiosos que pueden ayudar a las personas a controlar su peso tiene consecuencias. Dar publicidad a esas informaciones e ignorar los estudios importantes de ensayos de referencia controlados de forma aleatoria como los de Miller y Perez o De la Hunty, Gibson y Ashwell, hace un flaco favor a la población.

Referencias:

Suez et ál. Los edulcorantes artificiales provocan intolerancia a la glucosa mediante la alteración de la flora intestinal. Nature (2014)

Miller y Perez. Edulcorantes bajos en calorías y composición y peso corporal: un meta-análisis de ensayos controlados de forma aleatoria y estudios prospectivos de cohortes. American Journal of Clinical Nutrition (2014)

De la Hunty, Gibson y Ashwell. Estudio sobre la eficacia del aspartamo a la hora de ayudar a controlar el peso. Nutrition Bulletin (2006)